
IV.- Es fructuoso conocer la Historia lo más posible. Pero vemos
que no podemos volverla hacia atrás. Vemos, también, que
si la Historia hubiera sido distinta -mejor o peor-, el devenir habría
sido diferente. Se habrían producido a lo largo de los tiempos
otros encuentros, otros enlaces; habrían nacido otras personas,
nosotros no. Ninguno de los que hoy tenemos el tesoro de existir, existiríamos.
Esto no quiere insinuar en absoluto que los males desencadenados por
nuestros antepasados no fueran realmente males. Los censuramos, repudiamos
y no hemos de querer repetirlos.
La sorpresa de existir facilitará que los presentes nos esforcemos
con alegría para arreglar las consecuencias actuales de los males
anteriores a nosotros.
|