Abel Hernández (España)

«En apariencia la Carta de la Paz, cuya elaboración cuidadosa lleva más de tres años, rezuma la ingenuidad de la inocencia, como si hubiera sido escrita antes del pecado original. Pero es una falsa apreciación. Se basa en la "inteligencia humilde" y nace precisamente del amor al hombre caído. Brota de la aparente redundancia del Realismo Existencial. O sea, no se pierde en las nubes. Se agarra a las esenciales evidencias que quedan para salvar aún al hombre de sus obnubilaciones. Por eso Alfredo Rubio -que no para de recorrer el mundo, con su barba entrecana, su corazón maltrecho, sus sonetos de madrugada, cuando aprieta el insomnio, y sobre todo, con la Carta de la Paz bajo el brazo-, dice que es un grito de esperanza.»

 

Periodista y escritor (durante la presentación solemne de la Carta de la Paz en la Casa América de Madrid, en noviembre de 1994)