Sr. Boutros Ghali
Secretario General de la ONU
en ocasión de la entrega de la Carta de la Paz a la ONU
Nueva York, 25 de enero de 1996

Señoras, señores,
Queridos amigos,


Cuando el pasado año tuve el placer de acogerlos aquí mismo, en Nueva York, insistí sobre la importancia que sentía hacia vuestra iniciativa.

En efecto, la "Carta de la Paz" es, a mi entender, una de las manifestaciones más tangibles del papel que puede llevar a cabo la opinión pública internacional cuando ésta se moviliza al servicio de los grandes ideales de la Carta.

Y yo he querido vivamente animarles a continuar en esta tarea y en su acción, abriendo su mensaje a todos los pueblos y a todos los continentes.

Hoy veo, con gozo, que me han entendido. E iba a decir más: ¡más allá de mis esperanzas! ya que el número impresionante de firmas recogidas muestra el gran entusiasmo que ustedes han sabido suscitar al servicio de la paz.

Desde el lugar que hoy ocupo, tengan la certeza de que siento un ánimo real y una confianza renovada en el futuro.

 

Sabemos lo suficientemente que ya hemos entrado en la era de la sociedad global. Es decir, en un mundo en el cual los actores no son sólo los Estados sino también las organizaciones no-gubernamentales, los parlamentos nacionales, las empresas privadas, los medios de comunicación, las asociaciones de todo tipo, las universidades, los intelectuales, cada hombre y cada mujer que se siente miembro de pleno de la gran familia humana.

La globalización del mundo es sinónimo de apertura. También debe ser, pues, sinónimo de democratización.

 

La democratización de las relaciones internacionales es, a mi entender, uno de los imperativos fundamentales del mundo actual. Y, tengan por seguro que pondré toda mi energía en favorecerla en cualquier lugar donde ello sea posible.

En efecto, la democratización de las relaciones internacionales necesita no sólo la democratización de las instituciones como es la ONU sino también la democratización de todos los lugares desde donde se ejerce el poder a escala mundial. ¡Todos tenemos, pues, el deber de suscitar reformas democráticas a escala internacional, de acoger los nuevos actores de la sociedad global y de favorecer la eclosión de una nueva ciudadanía del mundo!

Es en esta perspectiva que quiero entender y quiero situar nuestro encuentro de hoy.

 

Vuestra "Carta" muestra, nítidamente, que la paz es un problema demasiado serio como para confiarlo sólo a los Estados. Es sólo a través de la movilización de la opinión pública internacional que la paz podrá progresar de verdad en el mundo. Porque la paz es, ante todo, una cultura que hay que inscribir en el corazón de los hombres. Y es natural, pues, que la UNESCO, desde su origen, haya animado sus pasos (su camino).

Tengan por seguro que, yo mismo, les doy todo mi apoyo. Quiero, pues, felicitar a todas aquellas y todos aquellos que participan en la difusión de la "Carta de la Paz". Quiero agradecer a la Universitas Albertiana y a sus instancias dirigentes el eminente papel que tienen en esta iniciativa. Y les aseguro que siempre recibirán, de parte de las Naciones Unidas, la mejor acogida.

Les agradezco su presencia, hoy, aquí, y la acción que llevan a cabo al servicio de la paz.

Sr. Jordi Cussó
Rector de la Universitas Albertiana Interdisciplinar
en ocasión de la entrega de la Carta de la Paz a la ONU
Nueva York, 25 de enero de 1996

Sr. Secretario General:

 

En nombre de la "Universitas Albertiana" y del "Ámbito de Investigación y Difusión María Corral" quiero expresarle nuestro más sincero agradecimiento por todo el interés que han mostrado desde el primer momento las Naciones Unidas y especialmente Usted, su Secretario General, por la iniciativa de la "Carta de la Paz dirigida a la ONU".

 

Cuando el pasado 4 de enero de 1995 le entregamos esta "Carta de la Paz" finalizamos una etapa iniciada el año 1989 en la ciudad China de X'ian, donde se elaboró el primer borrador del documento, el cual sería presentado pública y solemnemente por primera vez en la ciudad de Barcelona el día 22 de Abril de 1993, en el Palau Marc, de la Consejería de Cultura de la Generalitat de Catalunya.

Durante aquel año le pudimos presentar miles de firmas y muchísimos testimonios de 38 naciones. Pero el interés despertado por la Carta de la Paz en los países donde ya ha sido presentada, el deseo de muchísimas personas por conocer, firmar y colaborar en esta iniciativa basada en evidencias, así como la demanda expresa que usted nos formuló el pasado 4 de enero de seguir difundiendo la Carta de la Paz por otros Estados miembros de las Naciones Unidas; nos ha llevado a seguir trabajando en esta dirección, a la vez que se ha ido realizando un esfuerzo de investigación y de reflexión en torno a su contenido, creando Institutos de la Paz y muchas otras actividades que posteriormente le presentarán.

 

Y en este sentido nos alegra especialmente el hecho de poder constatar que durante el año 1995 la "Carta de la Paz" ya ha sido difundida a través de los cinco continentes. Trabajo de difusión realizado por un grupo de voluntarios y con

limitados recursos económicos y que nos permite afirmar, con alegría, que el documento, hoy es conocido, en muchas más naciones, con miles de firmas nuevas y muchos nuevos testimonios de personas muy conocidas como: Premios Nobel de la Paz, lo cual no dudamos puede contribuir en algo para la "Cultura de la Paz".

Sin dejar de buscar nuevas firmas y adhesiones y de llevar la Carta a nuevos países este año 95 hemos potenciado el trabajo de investigación, estudio y reflexión de las evidencias que contiene el texto de la Carta de la Paz.

Este trabajo se materializa en la creación, en distintos países, de los "Institutos de la Paz" con los objetivos de estudiar interdisciplinarmente cada uno de los fundamentos señalados en la carta y de impartir unos cursos por profesores especializados en distintas materias para elaborar diversos materiales que sirvan para una posterior publicación sistemática. Deseamos poder organizar un Congreso Internacional que reúna a todos los profesores que hayan tratado un punto concreto de la Carta, para que puedan dialogar entre ellos y editar a su tiempo, un libro sobre lo tratado y recopilado de cada uno de los puntos de la carta de la paz.

Los Institutos de la paz se completan a su vez, con Conferencias, Forums, Cenas-Coloquio, Jornadas Interdisciplinares, Tertulias Universitarias, Coloquios Universitarios de verano, "Grupos de la Carta de la paz" y artículos de opinión que se publican en los distintos medios de comunicación social. Deseamos que la "Carta de la Paz" siga su itinerario con el deseo de que despierte en las personas que la conozcan nuevas iniciativas en pro de la paz y que las evidencias que en ella se anuncian, sean asumidas por personas y organismos como una seria contribución al camino de la paz.

 

Muchas gracias.

Sr. Juan Miguel González Feria
Co-fundador de la Universitas Albertiana Interdisciplinar
en ocasión de la entrega de la Carta de la Paz a la ONU
Nueva York, 25 de enero de 1996

Propio es del Ámbito de Investigación y Difusión María Corral desde sus inicios en 1980, la celebración anual de unas Jornadas Interdisciplinares de las cuales algunas, han sido dedicadas a la paz bajo un u otro aspecto. Este año por primera vez, se han celebrado fuera de Barcelona. Han tenido lugar en Santiago de Chile y han colaborado en ellas la Universidad Metropolitana de aquella capital. El tema de dichas Jornadas fue, precisamente, el punto X de la "Carta de la Paz" entregada a usted, Sr. Boutros Boutros-Ghali, el año pasado, y que usted acogió tan cordial y favorablemente. En este punto X, el último de esta "Carta de la Paz", se habla del salto cualitativo de la democracia. Muchas democracias hoy están enfermas por muy diversos motivos que todo el mundo, intelectuales, profesores, los mismos políticos, señalan. Por ejemplo, en un país democrático actual, en que por una escasa mayoría relativa del 21 %, esta mayoría quiere imponer a todos los demás su manera de vivir muy distinta entre ellos. Lo cual puede hacer muy difícil que surja la paz fecunda entre estos distintos grupos.

 

A pesar de ello, por definición, las democracias cumplen más o menos bien sus presupuestos comunes. Primero: respetar que cada persona pueda pensar de acuerdo a lo que en su conciencia cree como mejor. Segundo: respetar el derecho de las personas de poder manifestar su pensamiento. Y, tercero: agruparse libremente en la proclamación del mismo, de los que aproximadamente en él coinciden.

 

A partir de aquí, también se les admite ingresar en el engranaje de las votaciones para que puedan tener voz y voto en el gobierno global de la nación y según el número de los que se adhieran a esas posturas concretas.

Gobernarán los que alcancen una mayoría absoluta, (o relativa, con pactos circunstanciales que les convengan), según sus puntos de ver como mejores, para el bien de la sociedad. Pero aún con la mejor buena fe, las minorías quedan obligadas a seguir las leyes y pautas que impone para todos esa mayoría. Ello hace que con mucha frecuencia, las minorías en vez de colaborar positivamente se conviertan en trabas contínuas con objeto de descabalgar esa mayoría para así poder alcanzar esas minorías, a su vez, el poder.

 

El salto cualitativo que se propuso en esas Jornadas de Santiago de Chile, a la luz del X punto de la "Carta de la Paz", consiste en que no solamente se respete el derecho a pensar, a hablar y a agruparse y organizarse para una acción política, sino que también el gobierno central garantice el derecho de todos los grupos, incluidas las minorías, de poder vivir además coherentemente con lo que piensan.

De momento, esto parece una utopía. Pero, ¿no viajan los ciudadanos dentro mismo de su nación, por los medios que prefieren para hacerlo? No es algo pues, imposible que puedan coexistir diversos modos de vida. Sobre todo para poder salvar las democracias de sus atascos actuales, peligros de fracasos, o la vuelta a autoritarismos aparentemente salvadores en situaciones críticas, etc.

Se estudiaron en Santiago de Chile las dificultades reales para conseguir esa plena democracia en libertad, como también se estudiaron los caminos posibles, reales, para conseguir este salto cualitativo.

Este tema y su desarrollo quedará recogido en un libro que debidamente traducido a algunos otros idiomas, se enviará gozosamente en primer término a esta Institución en la que estamos en estos momentos, las "Naciones Unidas" y entregarlo así mismo a las manos de usted, su Secretario General, Sr. Boutros Boutros-Ghali, tan respetado y estimado de todos nosotros.

Sr. Jordi Cussó
Rector de la Universits Albertiana Interdisciplinar
Recepción de la delegación de la Carta de la Paz
Spanish Institute de Nueva York, 25 de enero de 1996

"En las distintas presentaciones de la Carta de la Paz, siempre decíamos que la Carta de la Paz se dirige a la ONU y a UNO mismo. A cada hombre y mujer que al leer las evidencias que la Carta señala, trabaje por construir la paz. Aceptar esas evidencias conlleva un cambio de actitud respecto a cada uno, a sus familiares, a sus contemporáneos, y eso supone encontrar iniciativas que llevan a trabajar por la paz.(...)

Si esta mañana se cerraba una etapa en la sede de las Naciones Unidas, en la sede del Spanish Institute empezamos otra nueva. (...) Nosotros queremos seguir presentando la Carta en nuevos países, seguir difundiendo su contenido con entusiasmo, creando espacios de reflexión, estudio interdisciplinar del contenido de la Carta. Es decir, continuar con la tarea que de una manera u otra todos los que estamos aquí presentes hemos contribuido a ir realizando.(...)"

Sr. Arcadio Díaz Tejera
Defensor del Pueblo Canario
Recepción de la delegación de la Carta de la Paz
Spanish Institute de Nueva York, 25 de enero de 1996

"Yo creo que esta Carta remueve muchas cosas, sobretodo conciencias y emociones.(...) Nos propusimos la tarea de recoger firmas en todos los colegios de E.G.B. en las siete provincias que tiene el Diputado del Común del Archipiélago.(...) Un segundo aspecto fue brindarle una plataforma. Esa expresión tan bella de espacios de reflexión, espacios de encuentro, espacios de fraternidad, para desde ahí reflexionar sobre la nueva situación, para ver de qué manera la caída del muro suponía que no se levantara ese muro de pobreza, ese muro de injustísima distribución de las riquezas entre los países enriquecidos y los países empobrecidos.

Sepan que en la medida de mis posibilidades, como Diputado del Común o cuando finalice en esta función, como juez o... como ser humano en definitiva -lo demás es circunstancial- sepan ustedes que cuentan con mi colaboración para seguir empujando esta iniciativa."

 

Sr. Esther Zavaleta
Escritora y miembro de CRESALC-UNESCO
Recepción de la delegación de la Carta de la Paz
Spanish Institute de Nueva York, 25 de enero de 1996

"Esta Carta que hoy presentamos está inspirada en la humilde intención de ayudar a los hombres a reflexionar sobre el tema, ofreciéndoles fundamentos para sus propios pensamientos. Personalmente creo que la problemática de la no-paz entre los hombres hay que buscarla en el hombre mismo.

Esta mañana, ustedes recuerdan que Boutros Ghali en un momento dijo que la paz residía en la cultura de corazón. Es decir, la cultura -saben ustedes que cultura quiere decir cultivo- y yo creo que ahí, en el cultivo del corazón del hombre, de sus aptitudes para la construcción de un mundo mejor, está el núcleo donde hay que trabajar el problema de la paz.

Eso hemos estado haciendo nosotros hoy... con sencillez, pero con gozo, sin grandes pretensiones, pero con muchas esperanzas, estamos sembrando. Es como si nos uniéramos todos, uno a uno, para cultivar la tierra con buena semilla."

Sr. Alfredo Rubio
Coautor de la Carta de la Paz dirigida a la ONU
Recepción de la delegación de la Carta de la Paz
Spanish Institute de Nueva York, 25 de enero de 1996

"El meu desig en aquest moment, sapiguent que vostè és de la Autonomia de Catalunya, com tants de nosaltres i sabent que és on va néixer la Carta de la Pau i va ser escrita en català, faig aquesta salutació en la nostra llengua".

" ...En esta encuadernación que le entrego, que está en catalán, lengua en que fue escrita su primera redacción. Cuando la he abierto, sólo veía páginas en blanco, por un lado y por el otro, finalmente he visto que en el centro estaba escrito el texto. Esta Carta de la Paz, que es muy breve, se basa en evidencias. No en ideologías, ni en creencias religiosas, se basa en evidencias. La puede entender todo el mundo con la sencillez de quien se asoma a la ventana y dice: 'es de noche'. Pues si es de noche, esto lo puede decir todo el mundo, con toda tranquilidad. Evidencias: están antes que los instintos, están en lo existencial. (...) Pues bien, estas páginas en blanco, que sean representación de lo que aportará cada uno a la paz, a la luz de las evidencias de la Carta de la Paz, con sus acciones."

Sr. Fernando Aleu
Presidente del Consejo Directivo del Spanish Institute
Recepción de la delegación de la Carta de la Paz
Spanish Institute de Nueva York, 25 de enero de 1996

"En nombre del Spanish Institute les quiero agradecer que hayan escogido esta casa para este acto, acto en el que he aprendido muchísimo. No solamente se ha sembrado algo, sino que lo que en principio era una tarea utópica, casi quijotesca, está adoptando una forma perceptible, amable, motivante y que al Spanish Institute le parece va a tener un eco.

Por otra parte, la belleza de las imágenes literarias que se han usado esta tarde, que han ido deslumbrantes, se lo agradezco porque a mí y a esta casa nos gusta mucho el buen gusto de lo bello. (...). Todo eso que se ha dicho en esa casa es motivo de alegría, de satisfacción y de deseo de que se repita pronto y, si es posible, con más fervor de multitudes."