Acceso a agua potable: un derecho de todos

Donde vive Sindu, el agua del río es naranja

En Etiopía, a pesar de que ríos como el Nilo recorren su territorio, el 75% de la población no tiene acceso al agua potable. Miles de personas como Sindu, no tienen otra eleccion: beben agua contaminada para sobrevivir.

¿Te imaginas lo que es vivir sin agua potable? Abrir un grifo y que salga agua potable; un acto tan habitual para nosotros es un milagro para muchas familias de Etiopía. Miles de mujeres y niñas pasan su vida andando horas para conseguir unos pocos litros de agua que muchas veces está contaminada.

En Intermón Oxfam hemos puesto en marcha el Banco de Agua para Etiopía. Son más de 15 proyectos que llevamos a cabo junto con 10 organizaciones locales, con un objetivo muy claro: construir las estructuras hidrológicas necesarias para abastecer de agua potable a la población, a través de la recuperación de manantiales, sistemas de recogida de agua de lluvia, la construcción de pozos y canalización del agua.

Garantizando el acceso al agua potable, mejoraremos las condiciones de vida de más de 60.000 personas, consiguiendo:
-Disminuir en un 50% las enfermedades causadas por el mal estado del agua.
-Aumentar en un 30% la asistencia a la escuela, especialmente de las niñas, ya que no tienen que caminar 5 horas diarias para conseguir agua para beber y cocinar.
-Mejorar la alimentación, al aumentar la producción agrícola y la supervivencia del ganado.
-Reducir el índice de mortalidad infantil y alargar la esperanza de vida de la población. Incrementar la participación de la mujer en la vida comunitaria.
-Y reducir la dependencia de la lluvia y el riesgo de hambruna frente a las sequías.
[Extraído de www.intermonoxfam.org; 10-6-2008]

En los países ricos estamos habituados a escuchar que el agua es un producto escaso y que por lo tanto debemos ahorrarla. Desde hace unos años la crisis del agua nos ha hecho reflexionar sobre el uso que hacemos de ella, sin embargo, aún cuando no llueve en meses y los ríos y pantanos se secan podemos abrir el grifo y gozar de ella.

Ahora trasladémonos a algunos países pobres como la India, Etiopía o Guatemala. Allí también el agua escasea y a pesar de que llueva a cántaros y los ríos causen inundaciones, la mayoría de los habitantes de estos países carecen de agua y la poca que consiguen está contaminada. ¿A qué se debe esta diferencia?

Lo que está de fondo de esta cuestión es como siempre la falta de recursos económicos causada, entre otras cosas, por la mala distribución de los recursos mundiales, porque agua hay y a veces de sobra; está en los ríos, en los pozos subterráneos, viene de la lluvia e incluso del mar si se tienen plantas desaladoras. Sin embargo hacen falta recursos y por supuesto voluntad política, para construir infraestructuras básicas que permitan que las personas puedan acceder al agua potable con facilidad.

Actualmente, en pleno siglo XXI, en muchas zonas del mundo los acueductos son inexistentes, muchos ríos y manantiales están seriamente contaminados y se carece de plantas de tratamiento. Esto hace que las personas, en especial mujeres y niños, deban caminar kilómetros para obtener un poco de agua y enfrentarse a graves enfermedades causadas por la ingesta de agua contaminada.

El agua potable es un recurso básico del cual todos tenemos derecho a disfrutar, de ahí que en la actualidad desde muchas organizaciones no gubernamentales se esté luchando para lograr que más familias tengan acceso a este bien. Tal es el caso de Intermón Oxfam, que hace poco ha puesto en marcha el Banco de Agua para Etiopía. Este proyecto tiene por objetivo: “construir las estructuras hidrológicas necesarias para abastecer de agua potable a la población, a través de la recuperación de manantiales, sistemas de recogida de agua de lluvia, la construcción de pozos y canalización del agua”, lo que permitirá disminuir las enfermedades causadas por el mal estado del agua, aumentar la asistencia a la escuela, especialmente de las niñas, aumentar la producción agrícola y la supervivencia del ganado para así mejorar la alimentación, reducir el índice de mortalidad infantil y alargar la esperanza de vida de la población, entre otras cosas.

La Carta de la Paz nos recuerda que “los seres humanos, por el mero hecho de existir-pudiendo no haber existido-, tenemos una relación fundamental: ser hermanos en la existencia”. Si percibimos esta relación de fraternidad tan primordial seguramente entenderemos que todos y cada uno de los existentes merece gozar de una dignidad, pues la existencia no tiene grados. Descubrir que tenemos una raíz común, incluso con personas que no conocemos, nos facilitará ser solidarios y trabajar diariamente para que cada persona tenga lo que se merece por justicia, no por caridad.

El Banco de agua para Etiopía es una buena muestra de solidaridad, que sin duda contribuye a que las personas crezcan en dignidad, ojalá que cada día más personas apoyen este tipo de iniciativas y pongan en marcha otras, ya que con ello pondrán un grano de arena en la construcción de un mundo más en paz.
Amalia Valderrama Caraballo (Psicóloga)
España – Barcelona

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>