Bicentenario Ecuador: Construyendo bicentenarios

Promovido por el Observatorio Latinoamericano del New School de Nueva York, se organizó la conferencia internacional denominada “Construyendo Bicentenarios en Latinoamérica en la época de la globalización”, con la finalidad de debatir y discutir respecto de los desafíos del cómo y el porqué conmemorar los dos cientos años de la independencia en América latina.

El contexto histórico de esta conmemoración está signado por el impacto de la crisis económica, que ha conducido a tres cambios sustanciales: el retorno a lo estatal de los bancos, la industria automotriz, las aseguradoras de pensiones; el cierre de ciertos mercados que hace pensar en una sustitución de importaciones; y la redefinición de los territorios en la línea de la soberanía y la integración.

Obviamente que en este marco las celebraciones tienen un andarivel subsidiario. No hay movilización social o proyectos emblemáticos porque no despega el proceso, mientras hay cambio de nombres a lo que se venía haciendo o modificación del papel membretado de las instituciones.

Queda claro que en sociedades plurales como las que vivimos, es muy difícil no reconocer la existencia de múltiples bicentenarios conmemorándose al tiempo. Primero porque existe un itinerario temporal y espacial de la libertad al que todos quieren llegar primero. Fue Chuquisaca (Sucre) o La Paz; pues las dos, porque son parte del mismo movimiento libertario; lo que ocurre es que el debate no está en quien fue primero, sino a quién ese hito le otorga la razón histórica para argumentar la capitalidad en Bolivia.

En Ecuador no es muy distinto: se cuestiona el grito libertario del 10 de Agosto de 1809 por que dicen fue un movimiento elitista, monárquico, quiteño y que tuvo poco éxito. Esta interpretación viene de grupos sociales anclados en ciudades específicas que están confrontando políticamente el sentido de “lo nacional” desde su terruño. El Ecuador es el único país de América Latina que no tiene una fecha de celebración nacional, mientras si lo tienen cada una de las localidades. Mientras en Latinoamérica se celebra nacionalmente la emancipación; en el país las localidades conmemoran los actos fundacionales; es decir, las acciones de sojuzgamiento…

Por todo ello, los Bicentenarios deben ser proyectos en construcción que no deben pasar bajo el determinismo inexorable del tiempo. ¡Es el sentido de futuro que está en disputa! Realizar movimientos poblacionales masivos banalizan el contenido y le convierten a la conmemoración en un espectáculo urbano más. También se debe tener cuidado respecto de lo que ocurrió en el pasado, en que, por ejemplo, el espacio público, como lugar de disputa, sirvió para expulsar a los pueblos originarios con las políticas de ajardinamiento y ornato, a la clase obrera con la planificación urbana y a los jóvenes con la llamada prevención situacional. Hechos ocurridos en tres momentos clave de nuestra historia: la colonización, los cien años de la independencia y el bicentenario de la emancipación.

Artículo publicado en http://works.bepress.com/fernando_carrion/280/
Fernando Carrión Mena.
Quito. Ecuador

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