La Paz se alcanza deliberando, la Paz se afianza respetando.

IP_BogotáInstituto de la Paz de Bogotá.- En nuestro encuentro del mes de abril, estuvimos trabajando sobre la ponencia de Adela Cortina, Democracia Real, Democracia Deliberativa, que con tanto acierto presentó en el marco del I Congreso de la Paz, Edificar la Paz en el Siglo XXI, organizado por la Fundación Carta de la Paz, dirigida a la ONU, efectuado en Barcelona, España, hace exactamente un año.

Leer, estudiar y profundizar un documento como este, es verdaderamente un placer porque significa poder acceder al conocimiento y sabiduría de los expertos que tienen tanto qué decir a las bases sociales sobre la forma de ser y de hacer civilidad para que los regímenes democráticos sean de verdad lo que dicen ser.

Necesitamos formarnos permanentemente desde los distintos estamentos sociales para acercarnos al deber ser democrático, pues la democracia es un ser vivo que requiere ser alimentada para que se desarrolle, crezca y se vaya perfeccionando. Concurso en el que todos los ciudadanos estamos involucrados porque su indiferencia, por el contrario, hace que se corra el riesgo de hacer y vivir ‘remedos de democracia’ que tanto daño van haciendo aquí y allá.

Re-mirarnos y re-mirar nuestras democracias siempre es un ejercicio de la mayor importancia puesto que nos permite entender los fenómenos propios y el de los vecinos, tanto en Latinoamérica como los que se dan en otras latitudes. Espejos que nos devuelven la cara positiva o amarga de un régimen que tiene tanto para perfeccionarse.

No leemos el documento de afán, nos tomamos el tiempo de pensar, de analizar nuestra realidad, nuestros conflictos internos y externos y, aunque el documento consta de cuatro puntos no avanzamos del primero: La Democracia: un proyecto en el que profundizar. El texto ilumina el momento histórico actual de Colombia, Venezuela, Argentina, Corea del Norte y del Sur, Siria, por nombrar solo algunos. Según sea el régimen imperante en cada lugar, existen tantas dificultades de convivencia a nivel local y global. La Democracia no escapa a ello.

Concluimos que:

  • Para que un régimen político sea más perfecto hay que buscar el equilibrio –no solo el poder del pueblo, ni solo el poder del gobierno.
  • La democracia, será más perfecta si forma a los ciudadanos para resolver sus conflictos y dificultades desde la participación más deliberativa. Si se goza de información clara y veráz sobre los fenómenos sociales, políticos, económicos, etc., para considerar lo que es justo e injusto, bueno o malo, sin olvidar la limitación del lenguaje, de las palabras y las dificultades de comunicación que genera conflictos – formación crítica de la libertad en corresponsabilidad.
  • La clave del poder comunicativo genera una buena democracia –igualdad de oportunidades, respeto, creación de situaciones para ser feliz, el eje: el bien común.
  • Las dificultades de comunicación por el contrario obstaculizan la democracia, crean conflictos y violencia –dictaduras, poderes totalitarios, desigualdad.
  • La democracia requiere de gobernantes formados y capacitados en la reflexión-acción y en la serenidad del espíritu para la toma de decisiones, pues ellas afectan no sólo a un pueblo sino la paz regional y global. La clave: ética.
  • La paz de los pueblos se logra a través del desarrollo, educación y bienestar de todos los ciudadanos y no, desde el armamentismo que es como se compra el poder de sólo unos cuantos.
  • La Paz se consigue buscando las causas y las limitaciones de la democracia para encontrar y diseñar estrategias que propicien soluciones a las que todos deben aportar su inteligencia, trabajo y esfuerzos de tal manera que se alcancen las metas propuestas.
  • Hay que enseñar a valorar las bondades y privilegios de la paz, descubriendo todas las posibilidades que ella les da a los seres existentes. La clave: educación.
  • En todas las circunstancias y en todos los acontecimientos hay que buscar la verdad. La verdad social averiguada, investigada y encontrada nos serena, nos acerca a la paz, con nosotros mismos y con los demás.
  • El régimen político vigente hace que se viva una comunidad democrática participativa y deliberante o que se viva, por el contrario, una democracia imperfecta.
  • Sin justicia -ni la monarquía, ni la oligarquía, ni la aristocracia, ni la democracia-, pueden conducir a la Paz.
  • Caminamos hacia la Paz, cuando se logra el desarrollo personal y valoramos a los demás, valoramos lo que somos y vivimos y además, estamos dispuestos a escuchar.
  • Hemos de seguir investigando y perfeccionando el concepto ‘Democracia’, para no quedarnos amarrados a teorías ya superadas.
  • La Democracias la ejercemos todos, la hacemos avanzar o retroceder, los ciudadanos.
  • Los claroscuros de la Democracia determinan los criterios comunitarios del ser y del actuar en lo público y en lo privado.
  • La Democracia no es estática, se va construyendo con la historia de la humanidad, sigue siendo antigua y moderna, siempre dinámica- se transforma con el devenir de los días. Nos exige una postura.
  • A través de la lectura sugerida, aprendemos una forma distinta de ser y de actuar en nuestro entorno, por lo que vamos transmitiendo una visión y posturas diferentes de vivir la Democracia, más real, más participativa y más deliberativa. Somos agentes de cambio.

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