Un sueño hecho realidad

Casi por todas partes se habla del mismo acontecimiento: el nuevo presidente de Estados Unidos. Una noticia que todos los medios han coincidido con el titular de hecho “histórico”. Precisamente, el día 4 de abril de 2008 recordábamos el cuarenta aniversario de la trágica muerte de Martin Luther King, conocido como gran luchador por la igualdad de razas ante la situación de aquel momento de segregación social y racial que vivían los negros de su país. Él tomó la firme decisión de luchar por la defensa de los derechos civiles con métodos pacifistas con el deseo de convertir en realidad las promesas de la democracia. ¿Quién no conoce su magnífico discurso “I have a dream”? ¿Quién se podía pensar, en aquel momento, que hoy el presidente de los Estados Unidos sería de la misma raza que Luther King?

Por suerte los tiempos evolucionan, los prejuicios parece que se apaciguan y la Historia vivida nos enseña y nos posibilita aprender de los acontecimientos sucedidos para no repetir los mismos errores. Sentirse contemporáneo de esta página de la historia mundial del presidente de los Estados Unidos es emotivo porque de este hecho histórico dependen otros muchos factores de cualquier parte del mundo. Por lo tanto, no sólo a los ciudadanos americanos les afecta tener un nuevo presidente sino que también a cualquier persona de otros países porque desde el “poder americano” se toman muchas decisiones.

Es evidente que la elección de un presidente de color ha sacudido a parte de la humanidad. Para unos ha sido positivo y para otros, negativo. Nunca hay una total avenencia, pero este resultado me recuerda el punto quinto de la Carta de la Paz dirigida a las Naciones Unidas: “Los seres humanos, por el mero hecho de existir –habiendo podido no existir–, tenemos una relación fundamental: ser hermanos en la existencia”. Por lo tanto, si somos conscientes de esta evidencia tan clara no importa el color de la piel porque lo más significativo es que todos tenemos en común la existencia y si descubrimos que existir nos hermana nos hará ser más solidarios.

Este es un buen reto no únicamente para el presidente Obama sino para cada ciudadano porque esta hermandad primordial en la existencia es lo más significativo. Es decir, desde el ser existente que somos hace falta propiciar algo positivo en bien de nuestro entorno, de la sociedad y del mundo entero.

El artículo primero de la Declaración Universal de los Derechos Humanos dice que “todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos”. Si somos conscientes de este breve y profundo enunciado en la propia piel, seguro que las personas que tenemos cerca disfrutarán de este bien común y lentamente podremos ir viviendo este bien preciado de la existencia pese a tantas dificultades y situaciones difíciles de injusticia e, incluso, de la grave crisis actual que nos toca vivir.
Assumpta Sendra Mestre (Periodista)
España – Barcelona

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>